MAMÁS BRAVAS NOTAS DEL PROGRAMA

Bajo la Casa de Habsburgo (austriaca, 1516-1700) y luego la Casa de Borbón (francesa, 1700-1808), la música-teatro española tuvo muchos nombres. Podríamos referirnos a este concierto, por ejemplo, como una Fiesta de Zarzuela[1] en contraposición a ¡Ópera Española! que, como el sabor de la música que hemos programado, es irónico. Cuando evaluamos la música-teatro española a través de la lente de la ópera barroca francesa o italianizante y de los grandes maestros de ese estilo, descubrimos una engañosa simplicidad en el uso del lenguaje armónico, la estructura y el relativo minimalismo de muchas líneas vocales. La vitalidad de la música española de este periodo sólo puede revelarse entendiendo el espectáculo como un todo: una celebración fantástica de danza, música, actuación y, a menudo, circo, que exige que el público se implique y participe; un congreso de todo corazón de música artística y tradición popular: los jóvenes con los viejos, los ricos con los pobres, mezclados; un paisaje artístico y un crisol que lo abarca todo, ardiendo por un inmenso despertar. Menos las estáticas estrellas de la ópera de la vecina Europa y más "vehículos todo terreno [que] difícilmente encontraríamos hoy en día",[2]  estos artistas eran poco menos que asombrosos.

La relativa ausencia de ópera en España y la importancia de la música española en el canon de Europa Occidental a lo largo del Largo Siglo XVIII (1685-1815) provoca disonancias en el campo de la musicología. Sin embargo, la influencia de España durante este periodo es innegable, no sólo en las obras de las naciones circundantes, sino en el corpus superviviente de obras vocales e instrumentales de la época. Muchos registros se perdieron cuando la Real Biblioteca y Archivo de Música del Alcázar de Madrid se incendió en 1734, y a continuación, el terremoto de 1755 se llevó consigo la biblioteca del rey Juan IV de Portugal.[3] Para complicar aún más las cosas, debido a los severos controles sobre la edición, normalmente sólo se hacía una copia de cada libro o manuscrito. Así pues, las obras presentadas en este programa han resurgido literalmente de sus cenizas. Es un honor increíble presentárselas tal y como las hemos interpretado, y esperamos que se sientan inspirados y profundamente satisfechos al acompañarnos en este viaje musical.